Nueva Delhi, 2 jun (Prensa Latina) El aumento de las temperaturas podría provocar más nacimientos prematuros y mortinatos en India, donde el noroeste y centro del país vivió el abril más caluroso en 122 años, informó hoy el portal News Click.

A medida que el cambio climático exacerba el calor extremo en muchas partes del mundo, los expertos advierten que el impacto en la salud materna y neonatal podría ser devastador.

«Vemos muchos casos de oligohidramnios, o disminución del líquido amniótico alrededor del bebé, partos prematuros, una mayor incidencia de mujeres que tienen trabajo de parto prematuro, en los meses de verano», dijo Karishma Thariani.

El médico es especialista en obstetricia de alto riesgo y consultor de la organización india sin fines de lucro para la salud materna Armman.

Un metanálisis de 70 estudios sobre los efectos de las olas de calor en las mujeres embarazadas encontró que por cada grado Celsius de aumento de la temperatura, el riesgo de parto prematuro y muerte fetal aumenta en un 5 %.

Un estudio australiano revisado por pares encontró un aumento del 46 % en los mortinatos durante las olas de calor, y la mayoría encontró un vínculo entre la exposición al calor durante el embarazo y el bajo peso al nacer.

En India, las mujeres de nivel socioeconómico bajo no tienen absolutamente ningún acceso a acondicionadores de aire o refrigeradores, y en ocasiones incluso a ventiladores en el hogar porque la electricidad es impredecible, dijo Thariani.

Un informe reciente reveló que 323 millones de personas carecen de acceso a refrigeración en India, agregó la fuente.

Las olas de calor no solo son peligrosas para los fetos, las altas temperaturas también pueden poner en riesgo a los recién nacidos.

Un estudio realizado en la unidad de cuidados intensivos neonatales de un hospital sin aire acondicionado durante una ola de calor de 2010 en la ciudad de Ahmedabad encontró que cada grado que la temperatura subía por encima de los 42 se asociaba con un aumento de los ingresos del 43%.

Además, India lucha con altos niveles de desnutrición infantil, que es responsable de alrededor de dos tercios de las muertes de niños menores de cinco años.

Las implicaciones para la salud del aumento de las temperaturas han sido durante mucho tiempo una preocupación para los investigadores, quienes advierten que las olas de calor exacerbarán la escasez de alimentos y agua y facilitarán la propagación de enfermedades infecciosas y grupos vulnerables como mujeres embarazadas y niños mayores expuestos.