Higiene del sueño: el buen sueño empieza por la mañana

Alrededor del 20% de los niños españoles presentan trastornos del sueño a lo largo de su desarrollo. Esto quiere decir que tienen problemas para conciliar o quedarse despiertos por la noche, padeciendo despertarse varias veces.

Para evitar esto, los expertos recomiendan establecer una rutina antes de acostarse llamada «higiene del sueño» antes de acostarse.

En muchos casos, sin embargo, esto no es suficiente, como explica el Dr. Gonzalo Pin Arboledas, coordinador del Grupo de Sueño y Cronobiología de la Asociación Española de Pediatría.

La rutina de sueño debe comenzar cuando el niño se despierta por la mañana.

Iniciar la rutina del sueño nada más levantar al niño

Iniciar la rutina del sueño nada más levantar al niño

Esta rutina de la que habla la Dra. Pin debe iniciarse cuando el niño se despierta por la mañana. Y eso nos da una serie de pistas:

Además, el pediatra se suma a la llamada «dieta de la corona», que es la práctica de tener comidas regulares y tratar de hacerlo durante algún tiempo antes de acostarse.

Vigilar el ronquido infantil

Vigilar el ronquido infantil

En cuanto al ronquido, es importante saber que puede tener consecuencias físicas y neurocognitivas, por lo que es importante que tu pediatra sepa detectarlo y hacer un seguimiento estrecho de estos pacientes.

Cuando el niño tenía 24 meses, debería haber dormido 13 de ellos.

Cuanto debe dormir los niños ¿Debemos preocuparnos si el bebé no duerme?

El sueño es crucial para el desarrollo humano. Sin embargo, las necesidades de vacaciones varían a lo largo de la vida. Si un recién nacido duerme una media de 17 horas, en 70 años tendrá cinco o seis meses.

Así, un niño debería haberse quedado dormido a la edad de 24 meses y un 13% en el momento de la adolescencia.

«Cuanto mayor sea la tasa de desarrollo neurocognitivo y físico, mayor será la necesidad de dormir. Es un tratamiento reparador”, dice el médico.

Muchas madres y padres de bebés de pocos meses se quejan y muchas veces sufren porque su hijo o hija no duerme.

Bueno, el Dr. Pin aclara que durante los primeros seis meses de vida, generalmente no debemos hablar de niños con insomnio o trastornos del sueño.

Y sí, en muchos casos una etapa muy difícil para los padres.

Del mismo modo, no se pueden ignorar los problemas que impiden que los niños duerman sistemáticamente menos de lo necesario, ya que “el insomnio crónico puede provocar cambios en el desarrollo neurocognitivo y derivar en problemas con el síndrome metabólico”, concluye.

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